Comúnmente, se entiende la creatividad como la capacidad de unos pocos de producir objetos artísticos, aunque es un atributo que pertenece a todo ser humano. Desde el origen de la humanidad, la creatividad o pensamiento original nos ha permitido adaptarnos como especie y sobrevivir en un entorno complejo.
 
La creatividad supone hacer uso de la posibilidad de pensar lo mismo de manera distinta. Es una herramienta que todos tenemos disponible de forma innata, gracias a las habilidades de nuestro cerebro. Además, tenemos la posibilidad de entrenarnos para utilizarla con más facilidad.
 

En el entorno laboral, los protocolos, las pautas muy definidas, los sistemas de control y las rutinas pueden coartar nuestra parte más creativa. Aunque un funcionamiento ordenado y marcado es útil, no siempre es el que más necesitamos, especialmente ante un mercado cambiante como el actual. Fomentar la creatividad en la empresa y la generación de un ambiente estimulante para los equipos puede ayudar a crear nuevos y mejores productos y servicios.

¿Cómo fomentar la creatividad en la empresa?

Ya casi nadie duda de la necesidad de incluir la creatividad en el entorno de trabajo y de que las empresas creativas son más rentables, tal y como se señala en este artículo. Por ello, son muchas las organizaciones que han visto en la creatividad una respuesta útil a la necesidad de seguir innovando.
 

Jugar e imaginar

Animar a los miembros de los equipos a dejarse llevar por su imaginación y ver dónde les conduce es imprescindible para la generación de nuevos productos, nuevas soluciones y mejoras sobre lo ya existente.
 

Estimular la curiosidad

Sin curiosidad es difícil que exploremos caminos alternativos. Por eso, mantenernos curiosos ante el entorno, querer conocer áreas cercanas o distintas a las de nuestro trabajo, o hacernos preguntas, nos pone sobre la buena pista para crear algo nuevo.
 

Implicar al equipo

La creatividad puede ser un proceso que se aborde tanto individual como colectivamente. En este último caso, entran en juego visiones externas que pueden enriquecer y complementar la idea individual. Jugar con la creatividad en equipo también permite generar lazos y vínculos más fuertes en un marco lógico distinto. Además, puede ayudar a fomentar el aprendizaje del trabajo colaborativo buscando alcanzar objetivos comunes.
 

Pensamiento lateral o divergente

Proponer nuevos usos para elementos ya conocidos o rescatar otros que son utilizados en entornos distintos y aplicarlos al de nuestro interés es una de las maneras más sencillas y conocidas de crear nuevas soluciones y aplicaciones.
 

Explorar nuestro interior

Estar conectados con nuestra imaginación, nuestras sensaciones, percepciones y emociones significa tener a mano una paleta de elementos muy rica que podemos usar para la creación. Es poner en juego nuestra parte más humana al servicio de lo que está por ser.
 

La vía de la intención

Trabajar con lo imaginado no es suficiente para crear algo nuevo. Necesitamos de una intención, de un saber a dónde vamos y para qué. Esa será siempre una de las partes esenciales y que deben ser cuidadas en el proceso creativo.

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